dilluns, 9 de maig del 2011

Tell me...


"Dime cuándo volverás.
Dime si vas a venir.
Dime qué debo hacer."

El papel más difícil de cualquier actor es de interpretarse a sí mismo, de interpretar su propia vida, porque, entonces, es cuando se da cuenta de los errores que cometió y siente unos deseos irrefrenables de no cometerlos de nuevo...

Yo interpreto cada día mi propio papel cuando me voy a la cama para ver en qué he fallado hoy y cómo puedo rectificarlo.
Y cada noche me encuentro el mismo fallo...

El miedo. Él es el culpable de todo. Y no sólo el miedo, sino también las dudas. Tengo confianza en ti, de verdad que la tengo, pero no puedo evitar que me surjan las dudas... Dudo de todo, incluso de si el mundo que me rodea es verdadero.
Me da tanto apuro pensar que te pueda perder cualquier día...

Soy avariciosa. Nunca tengo suficiente de ti. Siempre quiero más y más y más y no me paro a pensar en qué querrás tú. O, mejor dicho, en si las circunstancias que te rodean son propicias para que yo pida más...
Pero, entiende, que eso mismo deberías contármelo tú. ¡No soy adivina! No puedo saber cuándo acierto o cuándo fallo, cuándo estás disponible y cuándo no, cuándo puedo "verte" y "escucharte" y cuándo no...

Muchas veces me reprimo de hacer lo que me apetece por miedo al rechazo. Ya lo sabes, si por mí fuera... estaría todo el día "encima de ti" (metafóricamente hablando, claro, puesto que las circunstancias que rodean nuestra relación no son muy propicias para hacerlo literal...)

Comentando poesía, hoy me han dicho una frase bastante acertada de Jorge Luís Borges: "Escribo siempre salvo breves intérvalos de felicidad"
Es cierto, solamente escribimos cuando nos sentimos tristes, decepcionados, defraudados, preocupados o nos abruman los miedos...
Es cierto, a veces sólo escribo cuando me siento así, pero...
¿No sería también posible y bonito ser capaces de escribir cuando somos felices?
¿Debo preocuparme por el hecho de que no dejemos de escribir?
Escribiría páginas y páginas enteras describiéndote, diciendo todo lo que me haces sentir, analizándote...
A ver si de esa manera consigo poder entender algunas de las cosas que haces...

Yo soy feliz. De verdad que lo soy.
Pero hay cosas que no me veo capaz de preguntarte por el miedo a escuchar tu respuesta...
Me da auténtico apuro escuchar tu contestación, escuchar un "no" en una pregunta la respuesta de la cual debería ser "sí"...

Bueno, ya basta de lamentaciones.
Hoy pediré toda tu atención única y exclusivamente para mí y sacaré fuerzas de donde sea para decidirme a dar el paso de abrir del todo mi corazón y preguntarte todo lo que me ronda por la cabeza...

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada